Exoma Peptides
KPV Oral

KPV Oral

KPV Oral

KPV Oral — reactivo para investigación (RUO) de alta pureza (99%+ HPLC) con COA verificable por lote.

Ficha técnica

Nombre INN
KPV
CAS
67727-97-3
Fórmula molecular
C16H30N4O4
Peso molecular
342.43 g/mol

Presentaciones y precios: 500 mcg × 100 tabletas $1,862 MXN.

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Identidad y composición

El KPV es un tripéptido de secuencia L-lisil-L-prolil-L-valina (Lys-Pro-Val, KPV), correspondiente al fragmento 11-13 del extremo C-terminal de la hormona α-MSH (hormona estimulante de melanocitos alfa). Su fórmula molecular es C16H30N4O4, con masa molecular aproximada de 342.4 g/mol. Se le encuentra en la literatura como α-MSH (11-13), KPV y Lys-Pro-Val. No posee un código de desarrollo farmacéutico consolidado, precisamente porque nunca avanzó por un programa clínico formal; en las fuentes abiertas revisadas circulan identificadores CAS distintos según se trate del péptido libre o de su sal (acetato), por lo que el identificador debe verificarse contra el COA del lote y no darse por sentado. Clase farmacológica propuesta: péptido antiinflamatorio derivado de melanocortina. Estado regulatorio: el KPV no está aprobado por la FDA, la EMA ni COFEPRIS para ninguna indicación; no es medicamento, alimento ni suplemento autorizado. Se ofrece como material exclusivamente para investigación, nunca para consumo humano.

Mecanismo de acción

La hipótesis mecanística dominante para el KPV combina dos elementos. Primero, entrada mediada por PepT1 (SLC15A1): este cotransportador de di- y tripéptidos acoplado a protones se expresa en el borde en cepillo del intestino delgado y, en los modelos publicados, se induce en el epitelio de colon inflamado y en subpoblaciones inmunes; su afinidad por tripéptidos hace del KPV un sustrato plausible. Segundo, interferencia con señalización proinflamatoria intracelular: los estudios en cultivo describen menor fosforilación/degradación de IκB, menor translocación nuclear de NF-κB, atenuación de la vía MAPK y descenso de IL-8, IL-6 y TNF-α tras estímulo inflamatorio, además de reportes de mejor mantenimiento de proteínas de unión estrecha y menor permeabilidad paracelular.

Lo que no está establecido es sustancial y conviene decirlo: no hay un blanco molecular intracelular identificado ni una proteína de unión validada para el KPV; la contribución relativa de PepT1 frente a otras rutas de entrada no está cuantificada; el papel de los receptores de melanocortina sigue en discusión, ya que varios efectos persisten sin ellos pero no se ha demostrado independencia total; y no existe demostración de que este mecanismo opere en tejido humano in vivo. La evidencia disponible es limitada y de naturaleza investigacional.

Farmacocinética

En las fuentes primarias abiertas revisadas no se localizó un valor confirmado de vida media, biodisponibilidad oral, Cmax, Tmax ni AUC para el KPV. Cuando aparecen cifras en material secundario, difieren entre fuentes y no se reproduce aquí ningún valor puntual, porque no proviene de estudios farmacocinéticos identificables.

Lo que puede afirmarse es cualitativo. El KPV es un tripéptido polar con un residuo de lisina básico, de modo que su comportamiento esperado es alta solubilidad acuosa y baja permeabilidad pasiva transcelular. Como todo péptido corto administrado por vía luminal, queda expuesto a peptidasas gástricas, pancreáticas y de borde en cepillo, por lo que su vida media en el tracto y en plasma se presume breve. La absorción propuesta en los modelos preclínicos ocurre por transporte activo vía PepT1, no por difusión, lo cual condiciona la exposición a la expresión local del transportador. En consecuencia, el diseño oral se ha estudiado con lógica de acción local en mucosa más que de exposición sistémica sostenida. Ninguno de estos puntos ha sido caracterizado en humanos.

Evidencia científica

El nivel de evidencia del KPV es preclínico. Lo que existe en la literatura abierta son estudios in vitro en líneas de epitelio intestinal y en células inmunes, y estudios in vivo en modelos murinos de colitis (típicamente inducida por DSS o TNBS), donde se han reportado reducción de marcadores inflamatorios, menor pérdida de peso y mejores puntajes histológicos respecto al vehículo. También hay trabajo de formulación —sistemas nanoparticulados y de liberación colónica— que emplea el KPV como molécula de interés. No se localizaron ensayos clínicos controlados en humanos que respalden eficacia para ninguna indicación, ni un programa de desarrollo registrado. El KPV no está aprobado por la FDA, la EMA ni COFEPRIS como fármaco; no es un medicamento ni un suplemento autorizado. Por tanto, cualquier extrapolación de los hallazgos en roedores o en cultivo celular a un efecto en personas es especulativa. La evidencia disponible es limitada y de naturaleza investigacional.

Aplicaciones de investigación

Producto para uso en investigación. El KPV oral se emplea como herramienta experimental en líneas de trabajo como: (1) modelos de inflamación intestinal in vivo (colitis inducida por DSS o por TNBS en roedores) para caracterizar respuesta de mucosa, puntaje histológico y citocinas locales; (2) cultivos de epitelio intestinal (Caco-2, HT-29, T84) para estudiar transporte por PepT1, integridad de unión estrecha y translocación de NF-κB; (3) ensayos en macrófagos y neutrófilos para evaluar señalización proinflamatoria independiente de receptores de melanocortina; (4) desarrollo de formulación oral, incluyendo sistemas de liberación colónica, matrices mucoadhesivas y nanopartículas, donde el KPV funciona como carga modelo de tripéptido; (5) estudios comparativos frente a otros fragmentos de α-MSH y frente a antiinflamatorios de referencia. Todas estas aplicaciones corresponden a investigación in vitro y en animales. Este es material exclusivamente para investigación y nunca para consumo humano.

Protocolos de investigación

En la literatura, los rangos estudiados dependen por completo del sistema experimental y no son transferibles entre ellos. En ensayos in vitro con líneas de epitelio intestinal o células inmunes, el KPV se ha empleado en concentraciones del orden micromolar, con reportes de actividad también a concentraciones más bajas en algunos diseños; las cifras exactas difieren entre publicaciones y no se reproduce aquí un valor puntual. En modelos murinos de colitis, se han usado esquemas de administración oral, intrarrectal y sistémica, así como formulaciones nanoparticuladas de liberación colónica, con exposiciones diarias durante el curso del modelo; los diseños no son comparables entre sí y no existe un esquema de referencia consolidado.

Ninguno de estos rangos constituye una pauta posológica ni es extrapolable a personas. No existe dosis establecida para humanos porque no hay estudios clínicos que la respalden. Este material no es para administración humana bajo ninguna circunstancia. Cualquier protocolo debe definirse por el investigador responsable, con controles de vehículo, comité de ética institucional cuando aplique y registro documental del lote empleado.

Reconstitución

Esta presentación no requiere reconstitución. Se trata de un sólido oral en tableta de 500 mcg (envase de 100 unidades), listo para pesar, contar o fraccionar según el diseño experimental. No incluye vial, no se mezcla con agua bacteriostática y no aplica ningún procedimiento de tipo inyectable.

Si el protocolo exige una solución madre de laboratorio, la orientación general es: preferir material en polvo caracterizado en lugar de tableta, ya que la forma terminada contiene excipientes (aglutinantes, deslizantes) que interfieren con cuantificación, espectrofotometría y ensayos celulares. El KPV es un tripéptido polar de buena solubilidad en agua grado reactivo o buffer acuoso; para trabajo celular conviene ajustar pH, filtrar por membrana de 0.22 µm y verificar osmolaridad. Si aun así se parte de tableta, deberá triturarse, extraerse en el disolvente elegido y clarificarse por centrifugación y filtración, documentando que la recuperación no fue verificada analíticamente salvo que se corra un control. Preparar alícuotas de un solo uso y registrar lote, fecha y concentración nominal. Material exclusivamente para investigación.

Estabilidad y conservación

Sólido (tableta): conservar en el envase original bien cerrado, en sitio fresco, seco y protegido de la luz, preferentemente entre 2 y 8 °C para almacenamiento prolongado, o a temperatura ambiente controlada por periodos cortos. Los péptidos son sensibles a humedad; mantener el desecante del envase y evitar ciclos de condensación al pasar de refrigeración a ambiente —dejar templar el envase cerrado antes de abrirlo. Para conservación extendida, congelación a −20 °C en envase sellado y con protección contra humedad.

Soluciones madre: preparar en el momento de uso siempre que sea posible. Si deben guardarse, fraccionar en alícuotas de un solo uso, rotular con concentración, disolvente y fecha, y almacenar a −20 °C (o −80 °C para plazos mayores). Evitar ciclos de congelación-descongelación repetidos y la exposición prolongada a temperatura ambiente o a pH extremos, que favorecen hidrólisis del enlace peptídico. Las soluciones acuosas de péptidos cortos son las más vulnerables.

Cada lote se acompaña de su COA, con identidad y pureza determinada por HPLC; verifique el identificador, la pureza reportada y los datos del lote antes de iniciar cualquier serie experimental.

Perfil de seguridad

No se localizaron datos de seguridad en humanos para el KPV: no existen estudios de toxicología clínica, ensayos de tolerabilidad, farmacovigilancia ni notificaciones de reacciones adversas que puedan citarse, porque el compuesto nunca cursó desarrollo clínico registrado. Tampoco se identificó un paquete toxicológico regulatorio completo —estudios de dosis repetidas, genotoxicidad, reproducción— ni un NOAEL publicado en fuentes accesibles.

En el terreno preclínico, los reportes en modelos murinos de colitis describen tolerancia aparente a las exposiciones empleadas, sin toxicidad manifiesta documentada en esos diseños. Esa observación tiene alcance corto: los estudios fueron de duración limitada, con tamaños de muestra pequeños, endpoints centrados en inflamación y no en seguridad, y sin seguimiento a largo plazo. Ausencia de señales no es evidencia de seguridad. Un compuesto que modula señalización inflamatoria plantea, en principio, preguntas abiertas sobre inmunovigilancia y respuesta a infección que la literatura disponible no responde.

Manéjese como reactivo de laboratorio: equipo de protección personal, evitar inhalación de polvo al fraccionar, no ingerir, mantener fuera del alcance de personas no autorizadas. Material exclusivamente para investigación, nunca para consumo humano.

Contexto comparativo

Dentro del catálogo EXOMA, el KPV oral pertenece al grupo de compuestos con evidencia preclínica orientada a mucosa gastrointestinal, y conviene distinguirlo de sus vecinos. Frente a otros fragmentos de melanocortina del catálogo, el KPV es el más corto y el que menos depende de receptores clásicos: buena parte de su actividad descrita en literatura no requiere MC1R/MC3R, mientras que análogos más largos de α-MSH se estudian precisamente por su afinidad receptorial. Frente a BPC-157 en presentación oral —otro compuesto con datos preclínicos en tracto digestivo— la diferencia es de mecanismo propuesto: el BPC-157 se ha investigado alrededor de angiogénesis y reparación tisular, mientras que el KPV se estudia como modulador de señalización proinflamatoria epitelial e inmune vía PepT1/NF-κB. Frente a péptidos inyectables del catálogo, el KPV oral cambia el objeto de estudio: no busca exposición sistémica, sino contacto luminal. Ninguno de estos compuestos cuenta con aprobación regulatoria ni con eficacia clínica demostrada; la comparación es entre herramientas de investigación, no entre tratamientos.

Historia y desarrollo

El KPV surge del estudio de las melanocortinas: al fraccionar la α-MSH se observó que su extremo C-terminal, los residuos 11-13 (Lys-Pro-Val), retenía actividad antiinflamatoria en varios ensayos, lo que abrió una línea de trabajo sobre el fragmento mínimo activo. Ese hallazgo se documentó en literatura de inmunofarmacología a partir de las últimas décadas del siglo XX. El interés se renovó en la década de 2000 y siguientes, cuando se describió que el transportador de péptidos PepT1 se expresa en el epitelio de colon inflamado y en células inmunes, ofreciendo una vía de entrada plausible para tripéptidos administrados por vía luminal; sobre esa base se publicaron estudios en modelos murinos de colitis y trabajos de formulación con sistemas nanoparticulados y de liberación colónica. Pese a ese recorrido, el KPV nunca ingresó a un programa de desarrollo clínico registrado ni obtuvo aprobación regulatoria. Su estado actual es el de compuesto de investigación: activo en publicaciones preclínicas, ausente de la farmacopea.

Preguntas frecuentes

¿Por qué el KPV se presenta en tableta oral y no en vial inyectable?

Porque la evidencia preclínica del KPV se concentra en inflamación intestinal, y una forma oral pone el compuesto en contacto directo con la mucosa que se quiere estudiar. Además, el transportador PepT1, propuesto como ruta de captación, se expresa en el epitelio intestinal y aparece sobreexpresado en modelos de colon inflamado. En este diseño, la exposición luminal es el objeto del experimento, no un obstáculo.

¿Cuál es la vida media y la biodisponibilidad oral del KPV?

En las fuentes primarias abiertas revisadas no se localizó un valor confirmado de vida media, biodisponibilidad oral, Cmax, Tmax ni AUC para el KPV. Cualitativamente se espera que un tripéptido esté sujeto a hidrólisis por peptidasas luminales y de borde en cepillo, con exposición sistémica probablemente baja y breve, pero eso es una expectativa farmacológica general y no un dato medido que podamos reproducir como cifra.

¿Está aprobado el KPV por alguna autoridad sanitaria?

No. El KPV no cuenta con aprobación de la FDA, la EMA ni COFEPRIS, y no se le conoce un expediente de desarrollo clínico registrado. Se distribuye como reactivo de investigación, sin indicación terapéutica de ningún tipo.

¿Requiere reconstitución?

No. Es un sólido oral en tableta de 500 mcg, listo para pesar, contar o dosificar en el diseño experimental. La reconstitución solo aplica si el investigador necesita una solución madre para trabajo analítico o in vitro, caso en el que conviene partir de material en polvo caracterizado y no de tableta, por los excipientes.

¿Hay datos de seguridad en humanos?

No se localizaron datos de seguridad en humanos: no existen estudios de toxicología clínica, farmacovigilancia ni tolerabilidad publicados que podamos citar. Los reportes preclínicos describen tolerancia aparente a las exposiciones usadas en sus modelos, lo cual no equivale a un perfil de seguridad establecido. La ausencia de señales en roedores no autoriza ninguna conclusión sobre personas.

¿En qué se diferencia del α-MSH completo?

El KPV es solo el fragmento 11-13 del α-MSH, es decir, sus tres últimos residuos. El péptido completo se estudia sobre todo por su interacción con receptores de melanocortina (MC1R, entre otros), mientras que la actividad antiinflamatoria descrita para el KPV en varios modelos parece no requerir esos receptores. Son objetos de estudio relacionados pero con hipótesis mecanísticas distintas.

Reseñas verificadas

Calificación promedio: 4.8 de 5, basada en 5 reseñas de investigadores verificados.

M. Castro — 4/5

Compuesto estable que mantiene sus propiedades tras el proceso de reconstitución. Se observa una homogeneidad total en la muestra, lo cual es crítico para garantizar la reproducibilidad en modelos de estudio preclínicos. El soporte técnico proporcionó el COA rápidamente.

N. Estrada — 5/5

El lote recibido muestra una ausencia total de partículas en suspensión tras la mezcla con el solvente. La logística de entrega fue eficiente y el empaque secundario ofreció la protección necesaria contra la luz y cambios de temperatura externos.

S. Bracamontes — 5/5

La pureza reportada por HPLC se refleja en la claridad de la solución resultante. El tiempo de tránsito fue reducido y el etiquetado cumple con los requerimientos técnicos para la organización en el inventario de investigación de nuestra institución.

P. Aguilar — 5/5

Se verificó la integridad del vial a su llegada, confirmando un sellado hermético adecuado. Tras la reconstitución, el compuesto presentó una solubilidad completa sin residuos macroscópicos, alineándose con los estándares de pureza indicados en el certificado de análisis del lote.

B. Reyes — 5/5

El material llegó debidamente identificado y con un empaque que preserva la estabilidad del péptido. La dosificación de 500mcg concuerda con las mediciones espectrofotométricas realizadas en el laboratorio, facilitando la estandarización del protocolo experimental in vitro.

Referencias científicas (3)

Literatura revisada por pares sobre KPV Oral, con su identificador PubMed cuando está disponible:

  • KPV and RAPA Self-Assembled into Carrier-Free Nanodrugs for Vascular Calcification Therapy (Zhang L et al. · Advanced healthcare materials · 2024) PMID 39252648.
  • Transdermal Iontophoretic Delivery of Lysine-Proline-Valine (KPV) Peptide Across Microporated Human Skin (Pawar K et al. · Journal of pharmaceutical sciences · 2017) PMID 28343991.
  • Inhibition of cellular and systemic inflammation cues in human bronchial epithelial cells by melanocortin-related peptides: mechanism of KPV action and a role for MC3R agonists (Land SC · International journal of physiology, pathophysiology and pharmacology · 2012) PMID 22837805.

Ficha científica completa: KPV Oral en el compendio — mecanismo de acción, estudios y ficha técnica.

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